Perdidos en las grandes preguntas

Real Murcia, 0; Celta B, 1.
Animo o protesto, protesto o animo, ¿un protestar animoso? ¿una animación protestona? La grada, azotada por un calor de siesta, no se terminaba de decidir. Mirábamos al césped y veíamos a los de grana hechos una piña antes de que rodara el balón (¡animo!), y luego mirábamos más arriba y confirmábamos la cobarde ausencia de los Samper (¡protesto!); Acciari daba las últimas indicaciones a ese diamante de Abarán, Arturo, 18 años de diferencia entre los dos (¡animo!); pero nunca olvidar, siempre recordar las puñaladas y la indolencia de los politicuchos del PP con nuestro club (¡protesto!); el valiente Aira en el banquillo hecho un brazo de mar (¡animo!); pero en el palco, presidiendo, Giuseppe Luigi Morga, alias ‘Labios sellados’ (¡protesto!).
La tarde fue un reiterado ir y venir del ánimo a la protesta y de la protesta al ánimo, con importantes pausas dedicadas al silencio resignado. Esto último es lo que verdaderamente ha implantado Samper en la afición, su verdadero legado: un cansancio, una impotencia que ya en otras etapas de penurias con esta directiva se apoderó de nosotros y que ahora volverá a extenderse. Nos han dañado tanto, han sido tantos los golpes, que la gente ya no tiene fuerzas ni para explotar. Va al campo, porque iría aunque nuestro presidente fuera el Monstruo de Amstetem, ve a su equipo jugar, anima, incluso, y se marcha. Yo lo entiendo. En el fondo es una señal de madurez: anteponemos el fútbol y nuestro equipo a la rabia. Eso sí, me pregunto cómo lo habría pasado ayer Morga en cualquier otra ciudad importante de España, en un club de una mínima relevancia; cómo lo habría pasado al llegar al campo, en el campo y al salir del campo. Cómo habría vivido el partido de ayer Morga en Sevilla, o en Vallecas, o en Tenerife, eso no lo sé, pero me lo puedo imaginar. ¿Con el club recién descendido, económicamente aniquilado, con un pelotazo de por medio y a meses de una más que probable desaparición? ¿En esas ciudades? Me imagino *de todo*. Al menos tuvo el valor de comparecer. Otros, empezando por los Samper pero siguiendo por los políticos (que el domingo debían estar) ni siquiera dieron la cara.
Se programaron protestas y la gente las siguió, pero no con mucha convicción. Cuando algo está a flor de piel no hay que programarlo, surge por sí solo. Se demostró que a flor de piel está el desencanto, pero no el arrebato, quizás porque, en el fondo, esta situación no representa nada demasiado novedoso con respecto a otros estacazos. A flor de piel estaban también las ganas de ver a nuestro equipo, de darle la bienvenida, de arroparlos, y eso pudo con todo lo demás. Por eso, podríamos decir que no hay afición que esté mejor preparada en España para este destierro, y no hay afición que sea capaz de reaccionar con tanta calma y de manera tan constructiva como nosotros. Ya estamos acostumbrados a casi todo lo malo que le puede pasar a un club, porque eso sí que te lo da Samper: preparación para el estoicismo y para el aguante y para ver lo positivo en lo mucho negativo es algo que Samper indiscutiblemente ha aportado. Además, ¿a quién podíamos protestarle? ¿La Liga? ¿Hacienda? No creo que los cánticos de unos cuantos en un Murcia-Celta B les preocupasen. ¿A nuestro presidente? Ausente. ¿A nuestros políticos? Ni rastro. Así pues, el destinatario único de nuestras protestas, el escuchante único, fue precisamente Morga, 'Labios sellados', el vicepresidente que se propuso no decir una sola palabra sobre lo perpetrado este verano contra el Murcia y el hombre que consiguió cumplir ese propósito. Y a Morga casi ni merece la pena decirle nada.
El partido nos pilló a todos haciéndonos las grandes preguntas: quiénes somos, de dónde venimos, adónde vamos. De dónde venimos es lo único que podemos acertar a responder; el problema serio viene con las otras dos preguntas. Hoy por hoy no sabemos lo que somos, pero eso indeterminado que somos debió ser suficiente para ganarle al Celta B, lo cual tiene mucho mérito, porque el Celta B sí sabe lo que es. Adónde vamos tampoco podemos saberlo, y aun así lo normal sería estar ahora con dos victorias en dos partidos y dejando que la ilusión nos marcara el objetivo. No conviene hacerlo aún, sino ser prudentes, porque aunque parece que hay mimbres para estar arriba, asoman varias carencias. Destacó especialmente la banda derecha formada por José y Albiol, todo corazón, los dos en el ocaso de su carrera pero con el orgullo intacto: siempre insistiendo, siempre empujando, ni se sabe cuántas disputas ganadas, centros y corners provocados. La otra banda representa lo opuesto: es la banda de la delicadeza. Pumar y Rubén tienen clase, pero defendiendo sufren más, sobre todo Rubén, cuya anarquía compensada con individualidades de superior categoría representa todo un reto para Aira. ¿Mejor en la mediapunta, sin tantas responsabilidades defensivas? El míster sabrá, aunque por esa zona transita Arturo, que en realidad está por todas partes y que es la mejor noticia de este inicio de temporada. Arturo sólo necesita partidos y fondo físico para terminar de espabilar: con él hay futbolista para una década. Claro, que para eso el club tiene que seguir vivo, y esa duda también nos impide responder al "adónde vamos". Lo mejor será caminar, solamente caminar, y no preguntarse gran cosa.
Real Murcia: Fernando, Jose, Pibe, Jaume, Pumar, Acciari (Gerard, 68'), Albiol (Jairo, 61'), Armando, Arturo, Rubén Sánchez y Carrillo (Xavi Marqués, 79').
Goles: 0-1. Rioja (63').
Luis María Valero  @Mondo_Moyano  torremendolliure@gmail.com

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