Amanecer postzombi


Real Murcia, 3; Betis B, 1
Los filiales son zombis, y como todos los zombis, resultan poco predecibles. Algunos filiales sólo te merodean adormilados, con movimientos lentos, y se conforman si les echas cualquier hueso de jamón que tengas por la despensa. Pero otros filiales van hacia ti con ritmo de marchador, no muy rápidos pero tampoco lentos, en modo García Bragado, y quieren morderte cosas, y quieren arrancarte otras. En definitiva quieren comerte a ti, porque con el hueso de jamón no se conforman. El Betis B fue de esta última clase de zombis: el hueso de jamón no le bastaba, es decir, no le bastaba el empate, y por eso salió a buscarnos, adelantó líneas, y a punto estuvo de arrancarnos un brazo en el comienzo del partido, aunque por suerte y por Fernando no llegó a masticarnos.

Ya en el primer tiempo aprendimos cómo se movía este zombi, sus pasos de baile, y por eso reaccionamos y estuvimos a punto de arrancarle cosas nosotros a él. Sobre todo gracias a Sergio García, que siempre dio la impresión de ser sevillista de cuna, de tenerle bastantes ganas a este zombi. Sergio puso mucho de lo que este Murcia necesita de todos sus jugadores: donde no llegaba la calidad, él se llegó con lo que pudo. Nos fuimos al descanso con la casa aún amenazada, pero no demasiado preocupados. Teníamos armas suficientes y este zombi iba poco a poco desmoronándose, como avergonzado de invadir con tan poca educación un domicilio ajeno.

Pero a un zombi no le puedes perder la vista. Nada más arrancar el segundo tiempo, una buena pared les adentró en zonas profundas, y una vez allí fabricaron uno de esos centros en llamas entre portero y defensa que involucra a todos para la extinción, pero que no termina de involucrar a ninguno. Nos despistamos. Cuando nos quisimos dar cuenta, el zombi saboreaba un trozo de muslo de nuestra propiedad. Lo bueno es que, enseguidísima, antes de que nos pusiéramos a discutir en el campo sobre quién tenía la culpa de todo aquello, Azkorra cogió su bate de béisbol. Ésa fue la clave. Entonces recordamos que siempre es una suerte tener en tu equipo a un vasco alto que va bien de cabeza. Azkorra recuperó nuestro trozo de muslo, nos lo encajamos y la batalla recomenzó desde cero. 

Tras el empate, el equipo fue otro. El azkorrazo fue la chispa necesaria, el manotazo a los fantasmas que nos rondaban. Sobre todo tras la salida de Isi, llegamos al nivel de intensidad y ritmo que se espera en un equipo importante de la categoría. Las segundas jugadas empezaron a ser siempre nuestras. Los encajonamos. El zombi intuyó lo que le esperaba y nos prometió que ya no quería comernos, que se conformaba con cien gramos de mortadela, pero ya era tarde para negociar: él tenía que pagar todas las tardes amargas de este inicio de temporada. Procedimos. A sugerencia de Sergio e Isi, inspiradísimos, Carlos Álvarez y Arturo fabricaron un arma casera atando una katana al extremo de una escoba. Algo muy creativo. Aplaudimos la idea, les tapamos los ojos a los niños y disfrutamos del espectáculo. El zombi ya era un ex zombi.

Los que sí creemos que las personas pueden cambiar confiamos en que este desahogo sea, en palabras de José Luis Acciari, "una bisagra". Quizás la segunda parte nos deba enseñar definitivamente a morder, y también a dar un paso más para que el rival sienta nuestro aliento más cerca. Esas urgencias nos sentaron bien, ese llevar la defensa al centro del campo nos funcionó, y probablemente sea buena idea intentar repetirlo incluso antes de que llegue un mordisco del rival. Quedan algunos misterios en el aire, como ese castigo de Lorca a nuestro mejor defensa de la temporada pasada, Sobregrau, o como esa suplencia de Isi, más que nada porque Javi López aún no ha ofrecido gran cosa. Pero no es el momento de enredarse en esas nimiedades. Hemos ganado. Hemos reaccionado. Y ahora hay motivos para creer en un amanecer postzombi.

Real Murcia: Fernando, José Ruiz, Satrus, Jaume, Pumar, Armando, Chavero (Rafa, 75'), Sergio García, Javi López (Isi, 53'), Azkorra (Arturo, 67') y Carlos Álvarez.
Goles: 0-1. Sergio (47′). 1-1. (Azkorra 52′). 2-1. (Carlos Álvarez 59′) y 3-1. (Arturo, 68′ de penalti).

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