Un Luis Milla


Alejandro Oliva   [@betandtuit]

Real Murcia, 2; Vete a saber qué Lorca, 0.
A finales de los 80 no teníamos Internet, pero en su lugar teníamos capacidad de asombro. También teníamos una tele en la que no podíamos elegir qué partido queríamos ver: había tan pocos que los veíamos todos. Un día, en uno de esos partidos, Cruyff puso de titular en el Barça por delante de la defensa a un canterano, un tipo algo bajito y ligero que se llamaba Luis Milla y, de pronto, todo cambió. Fue, al menos para los jóvenes de entonces, como si nadie antes hubiera jugado de verdad por delante de la defensa. Luis Milla lo hacía todo bien y de manera natural, como si hubiera nacido mediocentro antes que persona. Era perfecto y sin parecerlo; elegante y sin artificio; sencillo en la tarea más difícil del mundo: recibir ahí tranquilo, pasar rápido y bien, parar cuando nadie piensa que vas a parar, ordenar todo, dar sentido. Luis Milla se fue del Barça, donde se recuerda más a Guardiola, al Madrid, donde se recuerda más a Redondo. Terminó en el Valencia y apenas jugó en la selección. Quizá no tuvo suerte, quizá no era tan bueno, pero a algunos nos asombró tanto que decidimos fundar una especie de sociedad secreta que celebra reuniones improvisadas, muy de cuando en cuando, en ese momento en el que alguien al pedir un johnniewalker-cola saca el nombre de Luis Milla en la barra de un bar y otro miembro de la sociedad secreta lo recoge con una sonrisa. Entonces podemos estar horas hablando de cómo Luis Milla recibía y pasaba, de cómo Luis Milla dominaba el juego de manera natural; entonces, sobre todo, hablamos de si hemos localizado a algún Luis Milla, alguien que recuerde, aunque sólo sea ligeramente, a Luis Milla. Hablamos de si habrá alguien capaz de volver a asombrarnos. De si hay alguna esperanza.

Contra el Lorca, Paco García puso por delante de la defensa a Diego Benito y el partido tuvo el encanto de cuando no teníamos Internet. Recibía el balón y lo pasaba, paraba cuando había que parar, ordenaba, daba sentido. ¿Un Luis Milla en Nueva Condomina? Miré a derecha e izquierda pero fue inútil: no había convocada reunión de la sociedad secreta. El Murcia, que había sido dominado por el Mérida en la primera jornada, dominaba al Lorca, y es muy probable que fuera por Benito, uno de esos jugadores que hace mejores a todos sus compañeros. El Murcia, además, acertó arriba, y dejó la sensación de que si en defensa alcanza esa soñada solidez peleará incluso contra equipos que pueden pagar la luz de su estadio. Y ganó, que dicen que es lo único que importa. Ganar y que, dentro de 25 años, alguien al pedir un johnniewalker-cola saque el nombre de Diego Benito en la barra de un bar y otro lo recoja con una sonrisa. Y terminen hablando de fútbol, del Murcia, de si hay alguna esperanza.

Real Murcia: Diego Rivas, José Ruiz, Golobart (Sobregrau, 12'), Fran Morante, Pumar, Diego Benito (Armando, 79'), Rubén Ramos, Javi Saura (Roberto Alarcón, 65'), Titi, Adrián Cruz y Borjas Martín.
Goles: 1-0 (Titi, 78'). 2-0 (Alarcón, 87').

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