La verdad

 

 Alejandro Oliva  [@betandtuit] 

Jumilla, 2; Real Murcia, 0.
Puedes leer a los más sabios, escuchar a la gente sensata, tomar nota de la opinión de los expertos, pero lo único que te acercará a la verdad está escrito en las casas de apuestas. Las casas de apuestas no tienen sentimientos, y quizá eso las convierta en máquinas de la verdad sin matices. No aman, ni odian. No tienen complejos, ni rabia. Ni patria, ni dignidad. Las casas de apuestas no saben de rencor, ni de orgullo. No se mofan de nadie, ni se dan entre ellas con el codico con intención socarrona. No conocen el miedo ni la duda. No tienen intereses económicos, porque son el interés económico puro. Lee, escucha, toma nota de todo, pero si quieres acercarte algo a la verdad, mira bien lo que te dicen las casas de apuestas. Y el domingo, desde antes de salir de casa, las casas de apuestas nos lo habían anunciado: el Jumilla era favorito en su partido contra el Murcia. No lo decían por joder, ni por herir a nadie, ni por un arranque de locura o de inspiración. Lo decían porque era verdad. Las casas de apuestas te pagaban 14 euros si apostabas 10 a que el Jumilla ganaba, y algo más de 18 si los apostabas al Murcia. Esa era la realidad, el análisis más serio antes de iniciarse el partido. Durante el camino de ida esa verdad nos acompañó, casi nos arropó, nos puso en nuestro sitio. Esa verdad y otra que recordábamos bien: hace algo más de cinco meses, cuando el Murcia de Aira fue a Jumilla, las casas de apuestas te pagaban menos de 5 euros si apostabas 10 a la victoria del Murcia. Hoy te pagaban más de 18, en abril ni 5 euros. Y entonces también decían la verdad.

Paco García conocía al Jumilla y, seguramente sin necesidad de conocer su verdad, estaba de acuerdo con las casas de apuestas. Reforzó al equipo con algo más de nervio para las pequeñas batallas que deciden hacia dónde se inclina un partido, en un duelo de esos destinados a la palabra intensidad, ese concepto mágico que todo lo explica en el fútbol. ¿Intensidad para ganar esas pequeñas batallas? ¿Intensidad para llegar medio segundo antes al balón? Intensidad como sinónimo de determinación, quizá, y ahí el Murcia echó en falta a Golobart, que ha demostrado desde el primer día que no le importa meter la cabeza en la boca del lobo, ni en la del rival, que siempre llegaba medio segundo antes al balón. Tras el descanso, Paco García salió con todo, e incluso logramos igualar algo esa intensidad con uno menos. Pero la explicación ya la habían dado las casas de apuestas mucho antes: el Jumilla es un equipo muy serio, con alma y bien armado desde el principio en torno al carácter de Pichi Lucas, que en septiembre, al inicio de temporada, está a la altura del Murcia de Paco García. Esa era la verdad, ellas ya la sabían. Y a la salida del estadio, rodeados de mil murcianistas menos que el año pasado (¿contemplarían eso también las casas de apuestas?), tuvimos claro que la tarde de septiembre proponía el fresco perfecto para no buscar más explicaciones, al menos durante la primera cerveza. Después llegaron unas empanadillas de cabrito que también se acercaron bastante a la verdad, y nos recordaron, además, que en caso de duda siempre hay que viajar con el equipo.

Real Murcia: Diego Rivas, José Ruiz (Wilson Cuero, 45'), Jaume Sobregrau, Fran Morante, Paris Adot, Jon Iru, Adrián Cruz, Diego Benito (Nacho Pérez, 45'), Titi, Roberto Alarcón y Borjas Martín (Isi, 63').
Goles: 1-0 (Ángel Robles, 33'), 2-0 (37', Fran Morante en propia meta).

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