Cazatormentas


Real Murcia, 4; San Roque de Lepe, 1
En Melilla sobrevivimos a la tormenta, pero esta vez la cazamos. Yo al principio tuve miedo. Se puso la tarde como dispuesta para recibir un tornado de fuerza 4, no el más letal, no, pero sí uno en el que tanto las casas de hormigón como las de madera pueden quedar completamente destruidas, y los coches pueden ser proyectados como misiles. La tarde se ofreció. Yo miraba al cielo y pensaba: el F4 viene de camino, ya no le debe quedar mucho para aparecer. Recordaba entonces las viejas teorías del libro de Conocimiento del Medio: "Cuando la masa de aire frío se encuentra con la masa de aire caliente...", y sí, sí, se estaban encontrando, seguro, estaban tramando cosas. Hoy era el día en que esas teorías debían quedar reflejadas por fin en la práctica, debían salir del libro. Yo veía las bolsas de plástico bailando break dance y pensaba: el F4, aquí, enseguida, y cientos de muertos. Pero no, no, el F4 no apareció finalmente. El que sí apareció, muy pronto, fue Carlos Álvarez, para convencernos de que hoy no había nada que temer. El equipo fue viento en esa primera parte, todos a supervelocidad, en muchos sitios a la vez. Algunos defensas del San Roque, por contra, consiguieron no estar en ningún sitio, ni siquiera en uno solo. Parecía como si nuestros jugadores llevaran sin comer desde el jueves. Carlos añadió a esa voracidad mucha delicadeza, mucha sensibilidad para mandar sus dos primeros disparos a esquinas imposibles, o al menos dificilísimas. Luego, embalados, se sumaron Azkorra y Germán. El gol de vaselina del melenas del San Roque quedó sepultado por nuestros arreones, que fueron muchos y que fueron muy profundos. Ellos son ya el segundo equipo que más goles recibe de todo el grupo, pero yo prefiero mirar a los ojos a otro dato: no habían perdido en ninguna de sus visitas a Ucam, Cádiz y Sevilla Atlético. La pareja Guilló-De Vicente brilló especialmente en el centro del campo, y reforzó su candidatura para tardes calurosas de primavera. Todo nació y murió en la primera parte, todo ocurrió ahí, y en la segunda mitad nos limitamos a gotear sobre el área rival. A pesar de las ausencias obligadas en defensa, Aira no olvidará así como así este once: el once que ha firmado el mejor partido de la temporada.

Real Murcia: Fernando; José Ruiz, Guilló, Satrústegui, Hostench; De Vicente, Chavero (Sergio García, 77),  Armando, Germán (Isi, 70); Carlos Álvarez y Azkorra (Arturo, 57).
Goles: 1-0 (Carlos Álvarez, 4') 2-0 (Carlos Álvarez, 25') 3-0 (Azkorra, 27') 3-1 (Iván, 30') 4-1 (Germán, 32')

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada